En Ekskuggan, algo empieza a cambiar cuando Monika se muda. Los residentes se comportan de forma cada vez más extraña, y cuando el personal nocturno se niega a ir a trabajar, Joel, el hijo de Monika, se da cuenta de que algo va mal. Su madre está atormentada por algo aterrador y demasiado familiar, algo que ambos creían haber dejado atrás. Sin embargo, una cosa ha estado clara desde el principio: a Ekskuggan se viene a morir.
No recomendable para menores de 16 años